lunes, 9 de marzo de 2009

MÁSCARAS, NATURALEZA MUERTA III (Emil Nolde)


Llevo unos cuantos días pensando en máscaras. Se podría decir que he regresado a las máscaras siete años después. Estoy trabajando en ello. No, no temáis, no preparo ningún remake de La piel del vigilante. Escribo otra cosa a contrareloj. En su momento dejaré constancia aquí. Pero claro, a estas horas intempestivas pensar en máscaras es acabar llegando a Nolde. Y la máscara de Nolde no es otra cosa que un rostro desnudo. Desnudo de rostro y convencionalismos morales. Análogo a un alarido, a un beso podrido entre los labios. La máscara de Nolde soy yo mismo cuando me quito el maquillaje de cada día. Ser profesor, escritor, amante, hijo, amigo, nadie. Qué cansancio a veces. Y tantas máscaras. Mirad bien este escaparate y elegid la que mejor os venga. En el momento menos esperado esas facciones seducirán a vuestros espejos. En fin, máscaras encadenándonos la piel al aire, dije más o menos una vez. Máscaras insomnes para seguir un día más haciéndonos los dormidos.

10 comentarios:

Stalker dijo...

Ser nadie es quizá la aspiración más heroica y la más agotadora.

Sin duda vestimos las convenientes máscaras del tedio, que acaban confundiéndose con nostros mismos...

Si no viste Onibaba, de Kaneto Shingo, ahí tienes otra recomendación: otra reflexión sobre las máscaras, el mito, el sexo, la muerte...

raúl quinto dijo...

tengo tantas cosas pendientes y tan poco tiempo... pero anotaré en mi cuaderno esa cosa que me ofreces.

ser nadie... lo jodido es estar en cadsa lugar según el papel asignado, sobre todo cuando uno se da cuenta de que todo son máscaras, que casi siempre la vida es una obra de teatro obscena...

lo siento, no estoy muy positivo hoy.

Enrique dijo...

Ser persona (mascara en latin).

Bergman tambien estuvo acosado por las mascaras-personas, por las mascaradas en definitiva.

El silencio, la afasia, y una Electra muda, dan buena fe de ello.

La actriz, protagonista de Persona, demuestra que no es capaz de expresarse con la palabra autentica de la vida real, sino solo con aquella fingida e ilusoria del teatro y la escena.

Tiene gracia que hables de teatro obsceno.

ana dijo...

Me gusta el tono de texto.
Tengo ganas de ir a Almería, muchas. A ver si me escapo.

raúl quinto dijo...

enrique, algo sabes tú de esas cosas también... me quito el sombrero por ti y por Bergman, que tan joven ya le estés hincando el diente al sueco habla muy bien de tus inquietudes y anhelos.

tenemos pendiente un café, pronto me pongo manos a la/tu obra.

raúl quinto dijo...

ana, gracias, y si vienes alguna tapa o café o argo tiene que caer.

ana dijo...

el lenguaje es una máscara.

un beso.

raúl quinto dijo...

de eso se trata en el fondo. un apunte breve pero agudísimo, ana.

un beso.

GEREZ dijo...

Deacuerdo, que esta vida es un teatro, y que todo el mundo utiliza la máscara para ocultarse detrás. Eso es lo fácil, ir enmascarad@.

Ser nadie, o simplemente ser tú, es un buen propósito a seguir, pero es muy dificil y ya sabemos, que las cosas dificiles en general no nos gustan.

Por eso nos enmascaramos y no somos superhéroes, no luchamos contra el mal, sino contra nosotros mismos.

Uno es como es, da igual lo que estemos haciendo(trabajando, escribiendo, amando, etc), otra cosa es que nos cansamos a veces de nosotros mismos, de nuestras actitudes, de nuestras verdades o mentiras, de nuestros miedos, de nosotros, entonces deseamos ser otro.

Sin lugar a dudas Nolde supo captar la fuerza de las máscaras.

Un beso

raúl quinto dijo...

No puedo más que darte la razón, gerez. Y de paso te mando otro beso ;)